Ahora algunas “celebridades” cobran por enviar sus saludos

Desde hace apróximadamente un año, se lanzó una página web que en esencia es un copycat de Cameo.com para celebridades e influencers latinas. La página se lanzó bajo el dominio Famosos.com y al igual que la propuesta original de Cameo, lo que ofrecen al público es la posibilidad de pagarle a cualquier celebridad o influencer en su catálogo para que éste le envíe un saludo o mensaje dedicado grabado en video. Este modelo de negocio ha causado gran controversia en Internet, ya que su práctica de monetización resulta para muchas personas un tanto despreciable y éticamente cuestionable. Para otros, el servicio sencillamente les da la posibilidad de estar más cerca de sus ídolos, así sea pagándoles para que les presten atención en un video mensaje.

La vía ordinaría para pedir un saludo a una celebridad o influencer en Internet, siempre se había llevado a cabo de forma orgánica. Les contactabas enviándole mensajes por redes sociales a sus cuentas de Twitter, Instagram, Facebook o cualquier medio en el que estuviese presente, y luego rogabas a que el mensaje fuese recibido y básicamente, apostabas a la buena voluntad de la persona para dedicarte unos segundos de su tiempo a enviarte el saludo que le habías pedido.

La modalidad de negocio de Cameo y Famosos, no es gran cosa más allá que darle la oportunidad a estas personas reconocidas de ponerle un precio a sus saludos o mensajes personalizados. Algo que de alguna manera le resta el valor real al mérito de lograr que un artista o persona famosa te dedique una pequeña porción de su tiempo sin fines de lucro.

Es impresionante ver la gran cantidad de personajes que se han sumado a esta práctica que bien puede ser mal vista, probablente buscando una forma de mejorar sus ingresos actuales. En Cameo podemos encontrar actores olvidados como Charlie Sheen cobrando alrededor de USD $500 por mensaje, Sean Astin cobrando USD $295, Sherilyn Fenn cobrando USD $155, ex leyendas de la NBA como Dennis Rodman cobrando USD $375 y Tim Hardaway cobrando USD $70, hasta cantantes de los que no hemos escuchado más canciones como Lisa Loeb cobrando USD $100 por mensajes dedicados. Sin embargo, no parecen sumarse a Cameo artistas o celebridades que estén en su mejor momento, como pueden serlo personas como Scarlett Johansson, Chris Evans, Robert downey Jr. o Dwayne Johnson, por nombrar algunos.

Por su parte, en Famosos (página copycat de Cameo para latinos e hispanohablantes), podemos encontrar artistas e influencers de más bajo rango como Natalia Carvajal cobrando USD $30 por mensaje, Yeilove cobrando USD $10, Tony Boom cobrando USD $10, Coquito cobrando USD $20, Kabeto cobrando USD $17, Nene quintana cobrando USD $40, Elizabeth Loaiza cobrando USD $50, hasta ex deportistas como el Pibe Valderrama cobrando USD $100 y músicos como Luis Silva cobrando USD $100 y Victor Muñoz cobrando USD $40. En su mayoría vemos practicando este servicio a modelos e influencers latinoamericanos.

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Viéndolo desde un punto de vista de mercadeo, el servicio de pago por un mensaje dedicado podría ser de un valor publicitario para los usuarios clientes si estos artistas e influencers publicaran dichos videos en sus redes sociales, pero esto no es así. Los videos se quedan en la misma página y son enviados los usuarios que los pagaron, pero los contratados no los publican en sus perfiles de redes sociales. De esta forma se pierde cualquier sentido de campaña publicitaria que podría tener la contratación de este servicio. Quedando sólo para un uso superficial del servicio para el envío de mensajes privados de felicitaciones por cumpleaños, aniversarios o cualquier otro mensaje dedicado.

Si hubiese sido atacado el modelo de negocio de una forma más enfocada al marketing, podríamos ver como pequeñas y medianas empresas, y hasta comerciantes independientes, contratarían los servicios de las celebridades e influencers dentro de este catálogo para anunciar e impulsar sus productos, servicios, páginas web o redes sociales.

En conclusión, queda de parte de cada usuario si le parece un trato justo pagar por una “felicitación de cumpleaños” a un artista o influencer necesitando dinero. Lo que sí es un hecho, es que más allá de la satisfacción personal que pueda recibir el destinatario del mensaje (aún cuando se entere que el mensaje fue comprado), no hay ningún valor agregado que haga que este tipo de servicios pueda ser tomado en cuenta con fines corporativos o comerciales a ningún nivel.

¿Pagarías por un video mensaje dedicado de alguna de las personas en el catálogo de estas páginas? ¿Qué opinas de este servicio?

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