Reseña de Rogue One: La historia mejor contada de Star Wars

La saga de Star Wars se ha reivindicado con todos sus fanáticos. Debo decir que Star Wars: Rogue One dista de ser lo que vemos en los trailers, porque en realidad es Una Historia de Star Wars que te atrapa desde el inicio y no te suelta hasta el final, en una ambientación repleta de exteriores al mejor estilo de la primera trilogía y con un excelente uso del CGI para lo estrictamente necesario sin necesidad de saturar la pantalla, sin llegar a hacer hincapié en que trajeron a la vida de forma impecable al inclemente Gran Moff Wilhuff Tarkin, gobernador del Imperio interpretado por el difunto Peter Cushing en el film de 1977 de George Lucas.

El director Gareth Edwards ha hecho un excelente trabajo en envolvernos en el ambiente y las actuaciones de un casting ideales para hacernos sentir dentro del mundo de Star Wars nuevamente en Rogue One. Un aspecto en el que quizá el Episodio VII falló un poco, con una historia que hacía tributo en todos los aspectos al Episodio IV y un villano principal demasiado débil como lo fue Kylo “berrinches de niño” Ren.

Los sucesos de Rogue One tienen lugar justo antes de los eventos del Episodio IV, la primera película de Star Wars dirigida por George Lucas. Esta precuela nos cuenta la historia Jyn Erso (Felicity Jones) la hija del ingeniero creador de la Estrella de la Muerte, Galen Erso (Mads Mikkelsen).

Jyn decide robar los planos de la Estrella de la Muerte del imperio para poder dárselos a la Alianza Rebelde, de forma que estos sepan cómo destruirla gracias a las vulnerabilidades que su padre ocultó inteligentemente en el reactor principal de la misma.

En esta aventura la acompañan el oficial de inteligencia de la Alianza Rebelde Cassian Andor (Diego Luna), el guerrero ciego creyente de La Fuerza Chirrut Îmwe (Donnie Yen), el androide imperial reprogramado por los rebeldes K-2SO (Alan Tudyk), el piloto imperial que desertó y se unió a los rebeldes Bodhi Rook (Riz Ahmed), y el mercenario Baze Malbus (Jiang Wen). Todos los actores se perciben muy metidos en su personaje pero quien se lleva los mejores momentos de batalla son el dúo de Chirrut y Baze, una dupla de un guerrero de fe completamente ciego y a la vez con una precisión extraordinaria y un mercenario a quien no le tiembla el pulso para poner las balas en donde ha puesto el ojo.

También es destacable la aparición de Forest Whitaker interpretando al  veterano de la Guerra de los Clones, Saw Gerrera. El aspecto del personaje te deja petrificado, es el rebelde a quien cualquiera del Imperio tendría terror de enfrentar.

Lo mejor de la película en mi opinión es Felicity Jones con su impecable interpretación de Jyn Erso. Es un personaje del que te enamoras desde los primeros 20 minutos de película. Una empatía que quizá no se pudo generar del todo con Rey (Daisy Ridley) en El Derpertar de la Fuerza. El film nos muestra que Jyn es una chica con habilidades de batalla y espionaje que no dejan de ser creíbles en ningún momento, de hecho toda la tripulación del Rogue One tienen habilidades humanamente creíbles a excepción del ciego Chirrut, a quien de alguna forma La Fuerza le protege y guía.

Rogue One no sólo logra contar una historia justo antes del episosio IV, sino resuelve una intriga que todos los seguidores de Star Wars siempre habían tenido a través de los años: ¿cómo una obra maestra de la ingeniería de la magnitud de la Estrella de la Muerte puede tener una vulnerabilidad tan grande en un reactor que puede hacerla explotar por completo? La película logra dar una respuesta a esta pregunta, gracias al drama que vive el padre de Jyn, Galen Erso, el ingeniero retirado de las filas del Imperio quien los odia porque le destruyeron la vida. El plan de ocultar la vulnerabilidad del reactor principal de Galen es la clave de la victoria de la Alianza en la futura destrucción de la Estrella de la Muerte que vimos en la primera trilogía.

Otro detalle que no pasa desapercibido es la impecable animación para traer a la vida a Peter Cushing interpretando al Gran Moff Wilhuff Tarkin, el gobernador del Imperio que nos hizo temblar en el Episodio IV y que vuelve a demostrarnos su temerario instinto asesino en esta precuela. Si no sabes que el actor está muerto, probablemente ni notarías que se se trata de CGI.

Por último, pero no menos importante, es la imponente aparición de Darth Vader (con voz de James Earl Jones y actuación compartida de Daniel Naprous y Spencer Wilding). Aunque lo vemos por pocos minutos, volver a ver a este personaje favorito de la saga batallar en su estilo único le da al film ese toque que todos estábamos esperando.

Rogue One se ha llevado hasta el momento tanto el amor de los críticos de cine como el de los más fieles seguidores de la saga de Star Wars. Así lo deja ver el portal Rotten Tomatoes, dándole una puntuación promedio de 7.5/10 por parte de los críticos y de 4.3/5 por parte de la audiencia.

En conclusión, no puedes dejar de ver Rogue One, una película de la que saldrás diciendo que es la historia mejor contada de Star Wars de los últimos tiempos.