Reseña de “Wicked 2: Por Siempre”

“Wicked 2: Por Siempre”, dirigida nuevamente por Jon M. Chu, continúa la historia de Elphaba y Glinda. Con una duración de 2 horas y 17 minutos, esta entrega trata de cerrar la historia desde una perspectiva más emocional, apoyándose en los potentes trabajos vocales de Cynthia Erivo y Ariana Grande, quienes una vez más se roban por completo la pantalla, y no solo por su espectacular canto, sino también porque se nota el cariño real que se tienen, el cual traspasa la pantalla.

Desde lo artístico, la película es preciosa. Los escenarios, los paisajes y la producción en general se sienten aún más detallados que en la primera parte. Sin embargo, donde la película brilla en lo técnico, tropieza un poco en su narrativa. A pesar de su larga duración, la forma en la que se cuentan los acontecimientos puede resultar confusa. La historia avanza de un momento a otro sin dejar claro cuánto tiempo pasa entre una escena y otra, lo que genera cierta desconexión en el espectador. Esto se siente especialmente en los tramos que, intencionalmente, dejan de lado la parte relacionada con Dorothy. Para quienes no conocen la historia completa del “Mago de Oz”, algunos sucesos pueden resultar abruptos o difíciles de ubicar dentro del universo.

Justamente por eso surge la duda de si, en algún momento, veremos una cinta que cubra esa parte de la historia con Dorothy. Sería una gran oportunidad para completar la narrativa y ofrecer una visión más completa del universo. Además, para las nuevas generaciones, traer una versión actualizada de la película “El Mago de Oz” de 1939 sería estupendo.

Por otro lado, el resto del reparto supieron encajar muy bien con sus respectivos personajes. Jonathan Bailey, como Fiyero, ofrece una interpretación más madura y centrada, con un arco emocional mejor desarrollado que en la primera entrega. Jeff Goldblum destaca como el Mago de Oz: aunque su tiempo en pantalla es limitado, su carisma peculiar añade profundidad al conflicto de poder en Oz. Michelle Yeoh, como Madame Morrible, proyecta una autoridad imponente que refuerza la manipulación y la tensión política de la historia. Ethan Slater, como Boq, consigue un papel más relevante en esta segunda parte, mostrando un crecimiento emocional que hace más contundente su trágica trayectoria. Por último, Marissa Bode como Nessarose logra convertirla en un personaje más fuerte y complejo, cuya presencia en la política de Oz y su carácter más decidido refuerzan el impacto de la historia.

En conclusión, “Wicked 2: For Good es una secuela visual y musicalmente impresionante, con muy buenas actuaciones gracias a un reparto que aporta profundidad y matices a cada personaje. La película “cumple” su trabajo al ofrecer un cierre emocional sólido para la historia de Elphaba y Glinda; sin embargo, la narrativa apresurada personalmente me dejó un poco insatisfecha. Espero que aprovechen la oportunidad que dejaron abierta para realizar una trilogía con Dorothy y así completar la narrativa.