“Un Completo Desconocido” llega a salas de cine

Desde este jueves 27 de febrero puedes disfrutar sólo en cines de Un Completo Desconocido, la nueva película de James Mangold sobre la vida de Bob Dylan. Ambientada en la vibrante escena musical neoyorquina de principios de los 60, en pleno revuelo cultural, un enigmático joven de 19 años de edad, oriundo de Minnesota, llega al West Village con su guitarra y un talento revolucionario destinado a cambiar el curso de la música estadounidense. Al tiempo de entablar sus relaciones más íntimas mientras asciende al estrellato, el músico se siente insatisfecho con el movimiento folk y, negándose a ser encasillado, toma una decisión controversial que resuena culturalmente en todo el mundo.
Timothée Chalamet (nominado a los premios Oscar) protagoniza Un Completo Desconocido bajo la dirección de James Mangold (nominado a los premios Oscar), y canta las canciones de Bob Dylan en la apasionante historia real detrás del ascenso de uno de los cantautores más icónicos de la historia. Lo acompañan en el reparto Edward Norton (El club de la pelea, La inesperada virtud de la ignorancia), Elle Fanning (The great, Maléfica), Monica Barbaro (Top Gun: Maverick), Boyd Holbrook (Logan, El club de los vándalos), Dan Fogler (Animales fantásticos y dónde encontrarlos, The Walking Dead), Norbert Leo Buzt (Dan, en la vida real) y Scoot McNairy (Argo, 12 años de esclavitud).
Un Completo Desconocido desde el jueves 27 de febrero en cines.
Ambientada en la vibrante escena musical neoyorquina de principios de los 60´ en pleno revuelo cultural, un enigmático joven de 19 años de Minnesota llega al West Village con su guitarra y un talento revolucionario, destinado a cambiar el curso de la música estadounidense. Mientras entabla sus relaciones más íntimas durante su ascenso a la fama, se siente insatisfecho con el movimiento folk y, negándose a ser encasillado, toma una decisión controversial que resuena culturalmente en todo el mundo. Timothée Chalamet protagoniza UN COMPLETO DESCONOCIDO de James Mangold, y canta las canciones de Bob Dylan en la apasionante historia real detrás del ascenso de uno de los cantautores más icónicos de la historia.

Dirigida por el realizador nominado a los premios Oscar James Mangold (Inocencia interrumpida, Johnny & June: Pasión y locura, 3:10 misión peligrosa, LOGAN: WOLVERINE, CONTRA LO IMPOSIBLE), UN COMPLETO DESCONOCIDO está protagonizada por Timothée Chalamet (Llámame por tu nombre, Dunas), actor nominado tres veces a los Globos de Oro® y nominado a los Premios Oscar®; Edward Norton (Historia americana X, Birdman o (La inesperada virtud de la ignorancia), actor nominado a los Premios Oscar®; Elle Fanning (The Great) y Monica Barbaro (Top Gun: Maverick). Sobre un guion de Mangold y Jay Cocks (Silencio, Pandillas de Nueva York), la película está producida por Fred Berger, de Range,(La La Land: Una historia de amor), nominado a los Premios Oscar®; Mangold por medio de su empresa Turnpike Films; Alex Heineman, de The Picture Company; Bob Bookman (El club de los vándalos, Longlegs: Coleccionista se almas), Peter Jaysen (The Mosquito Coast, Fahrenheit 451) y Alan Gasmer (Vikingos, The Mosquito Coast), de Veritas Entertainment Group; y el representante de larga data de Bob Dylan, Jeff Rosen, junto con Chalamet. Michael Bederman (En primera plana), Brian Kavanaugh-Jones (El club de los vándalos, Longlegs: Coleccionista se almas) y Andrew Rona son los productores ejecutivos. Completan el elenco Boyd Holbrook (El club de los vándalos, LOGAN: WOLVERINE), Scoot McNairy (Nightbitch, 12 años esclavitud), Dan Fogler (Animales fantásticos y dónde encontrarlos), Norbert Leo Butz (Fosse/Verdon), Will Harrison (Daisy Jones & the Six), P.J. Byrne (Babylon), Eriko Hatsune (Emperor) y el músico Big Bill Morganfield.
Detrás de las cámaras trabajan junto a Mangold el director de fotografía nominado a los Premios Oscar® Phedon Papamichael (Nebraska, CONTRA LO IMPOSIBLE), el diseñador de producción François Audouy (LOGAN: WOLVERINE, CONTRA LO IMPOSIBLE), el montajista ganador de un premio Oscar® Andrew Buckland (CONTRA LO IMPOSIBLE, INDIANA JONES Y EL DIAL DEL DESTINO) y el montajista Scott Morris (Ad Astra: Hacia las estrellas, El tiempo del Armagedón), y la diseñadora de vestuario nominada a los Premios Oscar® Arianne Phillips (Johnny & June: Pasión y locura, Había una vez en Hollywood).
El equipo a cargo de la música está liderado por el productor musical ganador en los Premios Grammy® Nick Baxter (Maestro, El color púrpura) y el supervisor musical ganador en los Premios Grammy® Steven Gizicki (La La Land: Una historia de amor, En el barrio). El equipo de sonido está compuesto por el editor musical supervisor Ted Caplan (CONTRA LO IMPOSIBLE, 3:10 misión peligrosa), el mezclador de sonido de producción nominado a los Premios Oscar® Tod A. Maitland (Amor sin barreras, EL GRAN SHOWMAN), el mezclador de regrabación ganador en los Premios Oscar® Paul Massey (Misión Rescate, BOHEMIAN RHAPSODY: LA HISTORIA DE FREDDIE MERCURY), el mezclador de regrabación nominado a los Premios Oscar® David Giammarco (Contra lo imposible, 3:10 misión peligrosa) y el editor de sonido ganador en los Premios Oscar® Donald Sylvester (Johnny & June: Pasión y locura, CONTRA LO IMPOSIBLE).
LA HISTORIA: DE DESCONOCIDO A VISIONARIO
“How many roads must a man walk down before you call him a man?”
~Bob Dylan
Hablando sobre la película UN COMPLETO DESCONOCIDO, el realizador nominado a los Premios Oscar® James Mangold dice: “Esta es una historia sobre un momento específico de la vida de una persona, no de toda su vida. Y es sobre un mundo en el que muchas cosas se comunican con canciones”. Lo que le interesó aún más sobre esta época de la vida de Dylan fueron las cuestiones que generó el material, como por ejemplo la noción de la genialidad y el talento inherentes con los que nacen ciertos artistas, y los pros y los contras de ese talento que puede hacer a alguien extraordinariamente popular pero, al mismo tiempo, dejarlo totalmente solo.
El enfoque de Mangold, inspirado por la película Amadeus de su mentor, Milos Forman, explora la vida de Dylan a través de otras personas: de sus amigos más íntimos, incluso fans, que proyectan sus propias aspiraciones en este enigmático prodigio. Vemos a Dylan sufrir bajo el peso de estas expectativas hasta que finalmente logra liberarse. El título UN COMPLETO DESCONOCIDO refleja la intención de Mangold de evitar las teorías psicológicas sencillas para explicar a un hombre que eludió la explicación fácil durante seis décadas. En vez, el realizador nos invita a sacar nuestras propias conclusiones, usando la música atemporal y profundamente personal de Dylan para hacer avanzar la historia y revelar al personaje a través de sus actuaciones.
A comienzos de los años sesenta, Estados Unidos era una nación en plena redefinición, enfrentando una profunda agitación social, política y cultural, con el activismo antiguerra y por los derechos civiles en primer plano. Era un momento de apertura en las artes que favorecía el expresionismo, y parecía que todo estaba sucediendo en el bajo Manhattan: El florecimiento del jazz moderno con Miles Davis, la evolución de la comedia audaz con Lenny Bruce, la explosión del arte pop y el famoso Factory Studio de Andy Warhol, y el movimiento de música folk, impulsado por Woody Guthrie y Pete Seeger. El joven Bob Dylan llegó en enero de 1961, con su guitarra, y fue acogido por un movimiento que, sin saberlo, buscaba un líder.
Ese es el telón de fondo contra el cual se despliega UN COMPLETO DESCONOCIDO, que abarca los cuatro años que marcaron su ascenso de forastero que lucha por salir adelante hasta convertirse en ícono del rock and roll.
“En una de las primeras escenas, Dylan encuentra a Woody Guthrie en un hospital de veteranos en Nueva Jersey y le canta una canción que escribió para él –explica Mangold–. Esta comunidad lo acoge y la cultura termina elevándolo hasta que termina siendo más importante que el movimiento que lo albergó”.
A Mangold le fascinaron inmediatamente las diversas corrientes de esta historia: de Dylan el iconoclasta, de las relaciones que lo rodearon y de su específico ascenso al estrellato en un espacio de cuatro años. También quiso plasmar la alegría de Dylan y su entusiasmo la primera vez que enchufó la guitarra para tocar con una banda eléctrica. Mangold, cuyo estilo y visión relacionan sus diversas y galardonadas películas con temas humanistas, actuaciones íntimas y con imágenes y escenificaciones deslumbrantes, ya había explorado el espacio de la película biográfica relacionada con la música. La galardonada película Johnny & June: Pasión y locura, que escribió, dirigió y produjo, condujo a la interpretación de Reese Witherspoon merecedora del Oscar a la mejor actriz en el papel de June Carter Cash. También había sondeado el rico terreno de las relaciones interpersonales y la narrativa sutil en su debut como director con la película independiente Heavy, de 1995, que ganó un Premio Especial del Jurado a la dirección en el Festival de Cine de Sundance. Y después de años de éxito con películas nominadas a los Premios Oscar®, desde westerns hasta películas taquilleras de superhéroes, como 3:10 misión peligrosa, CONTRA LO IMPOSIBLE y LOGAN: WOLVERINE, quería explorar otra historia que hablara de la encrucijada que se produce entre la música, la celebridad y la cultura. Pero sabía que una película biográfica estándar no era apropiada para explorar a un artista, especialmente en el caso de Bob Dylan. Y ahora, después de 19 años de atravesar un universo múltiple de géneros cinematográficos, Mangold vuelve al origen con UN COMPLETO DESCONOCIDO, un drama musical empapado en el sentimiento de una época y un lugar crucial en la historia de la música.
El ascenso de Dylan se produjo en un momento histórico clave, con la Guerra fría pesando sobre todos los aspectos de la vida. La crisis de los misiles en Cuba finalmente llevaría al mundo al borde de la catástrofe, seguida por el asesinato de John Kennedy en 1963, que destrozaría la inocencia de la nación. En medio de este caos, el Movimiento por los Derechos Civiles ganó impulso, ejemplificado por la Marcha sobre Washington de 1963 en el Monumento a Lincoln, donde Dylan se presentó poco antes de que Martin Luther King pronunciara su discurso “Yo tengo un sueño”. Esta época reflejó un choque importante entre las antiguas normas y los ideales emergentes. Aunque muchos salieron a la calle, Dylan canalizó sus convicciones en una música que encendió a una generación, y en el transcurso de las siguientes seis décadas, finalmente solidificaría su estatus de figura icónica. Con el correr de los años y en diversos géneros, los artistas continuarían cantando sus canciones con sus letras atemporales. Sin embargo, a pesar de su influencia, Dylan, negándose a ser encasillado por las normas artísticas, de alguna manera logra permanecer siendo un enigma para la cultura en general.
Mangold también dirigió a la superestrella Angelina Jolie en el papel que le valió su primera nominación a los Premios Oscar (que luego ganó, a mejor actriz secundaria) en Inocencia interrumpida, de modo que él conocía el valor de trabajar con la combinación perfecta de estrella carismática y actor intuitivo. Mangold y Timothée Chalamet, que venía de ser aclamado por la crítica y galardonado por películas tales como Llámame por tu nombre y Dunas, emprendieron una dinámica colaboración creativa. Chalamet admite que sabía muy poco de Dylan, más allá de su estatus como ícono musical estadounidense, pero que estaba deseando hacer el papel porque veía a un ser humano fascinante y complejo detrás de su increíble producción artística.
El productor Jeff Rosen, el representante de Dylan, estaba trabajando desde hacía mucho tiempo en una película de esas características, inicialmente basándose en el libro de Elijah Wald Dylan Goes Electric!: Newport, Seeger, Dylan, and the Night That Split the Sixties y trabajando con el guionista nominado a los Premios Oscar® Jay Cocks para que hiciera la adaptación del libro, que documenta el momento decisivo en 1965 cuando Dylan impactó al mundo tocando un set con una guitarra eléctrica y acompañado de una banda en el Newport Folk Festival. En 2018, Searchlight Pictures y el equipo creativo y de producción de Mangold, Chalamet, Fred Berger, Alex Heineman, Bob Bookman, Peter Jaysen, Alan Gasmer y Rosen, se unieron al proyecto para darle vida cinematográfica a esta icónica historia.
EL ÍCONO: TIMOTHÉE CHALAMET COMO BOB DYLAN
“Hay dos versiones de una película de Bob Dylan que se podrían hacer –dice Chalamet–. Una versión es una clase magistral sobre un hombre que en general no te miraba a los ojos y el misterio que lo rodeaba, o se puede hacer algo insincero con su vida y su obra, una compilación de grandes éxitos que ignora el hecho de que su carrera no fue una trayectoria en línea recta. Jim supo encontrar el equilibrio entre desmitificar a Bob y no hacer algo obsecuente”.
Después de la pandemia de COVID-19 en 2020, hubo una serie de huelgas en la industria cinematográfica que retrasaron la producción. Esta demora permitió que Chalamet tuviera un período prolongado de preparación que afianzó aún más su comodidad con el papel y la comprensión del hombre a quien iba a interpretar, junto con su habilidad como músico y cantante. “Cuando entré allí, no hubo vuelta atrás –dice Chalamet–. Estaba inmerso completamente en la iglesia de Bob”.
Chalamet tenía un gran desafío por delante. Para Mangold, una versión de UN COMPLETO DESCONOCIDO en la que los actores no cantaran era impensable. Mangold se basó en la entusiasta respuesta que tuvieron las voces reales de Joaquin Phoenix y Reese Witherspoon en los papeles de Johnny y June Carter Cash en Johnny & June: Pasión y locura, ya que las actuaciones en pantalla de estos intérpretes mantuvieron la autenticidad de las grabaciones en vivo. Después de todo, UN COMPLETO DESCONOCIDO sería una película sencilla y auténtica sobre música. La visión de Mangold para este tipo de películas es evitar caer víctima del facsímil y tratar de lograr algo más trascendente. Él sabía que al espectador le llegará más una actuación en vivo de la manera en la que el propio Dylan se ganó a sus fans durante décadas haciendo giras.
Dice el director: “No quería que Timmy desapareciera. Se trata de una actuación. Quería que Timmy llevara su persona a Bob. Si se convierte en una serie de gestos copiados e imitaciones vocales, ahí no hay nadie”.
El productor Heineman agrega: “Como diría Jim, uno tiene que crear su propia versión del personaje. No se puede simplemente imitar o tratar de crear exactamente a la persona. Así que, aunque Timothée estudió a Bob concienzudamente y obviamente aprendió la música y todo sobre el mundo en el que vivía Bob, también creó su propia versión de Bob”. Chalamet estudió música intensamente y se entrenó durante cinco años, lo que le permitió no solamente perfeccionar las habilidades necesarias sino también explorar las canciones de Dylan y apropiarse de ellas. Entretanto, Chalamet y el célebre preparador de voz Eric Vetro miraron horas de actuaciones y entrevistas de Dylan, prestando atención a los pequeños detalles, como su postura y cómo eso influía en la voz.
“Si se quiere plasmar realmente la esencia de Bob, es muy complejo–dice Vetro–. Su voz tiene muchas cualidades diferentes. Es un poco como un vino. Pero Timothée tiene buen oído. Es capaz de captar muy rápidamente una idea y sabe cómo llevarla a la práctica como actor”.
La aptitud del actor también se aplicó al instrumento de Dylan, según el preparador de guitarra Larry Saltzman. Durante los años en los que se atrasó la producción, Chalamet dominó tanto la guitarra como la armónica. Su actuación incluye presentaciones en vivo de canciones icónicas de Dylan, lo que le agrega profundidad y autenticidad a la película.
“Cuando se aprende guitarra, hay algo rítmico que tiene que suceder, y yo creo que la gente nace con eso o no –dice Saltzman–. Y es muy importante cuando ves tocar a Bob porque él es una orquesta de una sola persona. Yo le mostraba una canción a Timmy y le explicaba «No te pongas nervioso si esto te lleva un tiempo. Es difícil.» Pero de alguna manera, en 90 segundos lo estaba haciendo. Realmente había habitado la persona y el músico que es Dylan”.
En UN COMPLETO DESCONOCIDO, la música tiene un papel fundamental en la narración. Cada conocidísimo clásico, cada letra de canción, forma parte integral de la trama narrativa de Mangold. La clave era la fluidez, y la destreza de Chalamet en este sentido fue increíble, según el productor musical Nick Baxter.
“Sabíamos que teníamos que plasmar gran parte de esto en el plató y tener preparados a nuestros actores para que lo hicieran –dice Baxter–. El hecho de que Timmy aprendiera estas canciones y que las pudiera interpretar bajo diferentes circunstancias, por ejemplo en escenas en las que está componiendo, o en las que le está mostrando a alguien una canción por primera vez, o interpretándola, fue algo extraordinario. No estaba atado a nada. Podía parar, alejarse del micrófono, equivocarse la letra, agregar un solo de armónica y podía aumentar o disminuir el tempo y hacer un ritmo diferente. No sé si esta película hubiera funcionado sin su capacidad de hacer esas cosas”.
LA COMUNIDAD: UN MOVIMIENTO DE INADAPTADOS Y SOÑADORES
“All I really want to do Is, baby, be friends with you.”
~Bob Dylan
Lo que más le llamó la atención a Mangold cuando se acercó al material por primera vez fue que tenía las características propias de una fábula. En su visión, Dylan tenía una ida de su propio destino cuando viajó en 1961 a Manhattan con los bolsillos vacíos y una guitarra a la espalda a conocer a su héroe: Woody Guthrie.
“No queríamos sacar conjeturas que desmitificaran lo que era la vida para Bob en Minnesota –dice Chalamet–. Por eso me encanta el título de la película: UN COMPLETO DESCONOCIDO. Algunas cosas se dejan libradas a la imaginación porque el espíritu de Bob como artista es el mito de la autocreación”.
En esa época, Woody Guthrie era considerada una figura divina en la música folk. “Él es una especie de dios agonizante que aparece al principio de la película” –dice Chalamet, ya que Dylan se entera de que su héroe está devastado por la enfermedad de Huntington. Entretanto, el gran amigo de Guthrie, Pete Seeger, está listo para asumir el trono del folk. Pero entonces, por una combinación de talento, intuición y determinación, llega Dylan, que finalmente se adueña del movimiento.
Dice el actor Scoot McNairy, que interpreta el papel de Guthrie, el héroe de Dylan: “Bob se mete de lleno. Se apoya en esta relación. Y es una relación que crece con el tiempo, hasta la muerte de Woody”.
McNairy se crio en el oeste de Texas apreciando la música y el activismo de Guthrie. Él sabía que en ese momento, cuando vemos a Guthrie por primera vez en la película, él había perdido el habla debido a la progresión de la enfermedad neurodegenerativa que sufría. “Es uno de los papeles más difíciles que hice –dice el actor–. Estás tratando de actuar sin todas las herramientas a las que estás acostumbrado. Los gestos, el tono, la actitud física, todo eso te lo sacan. Lo único que tienes para hablar son los ojos”.
Para el papel de Seeger, Mangold eligió al actor nominado a los Premios Oscar® Edward Norton,algo inesperado debido al tipo de roles que interpreta comúnmente. “No solamente Edward tiene un parecido físico con Pete que es llamativo, sino que también pensé que era una oportunidad para él de hacer algo diferente –comenta Mangold–. Edward muchas veces interpreta personajes más oscuros. Pete es una especie de ángel, es la versión de Fred Rogers de la música folk. Es muy difícil encontrar historias de Pete en las que pierde los estribos. Ya sea que estuviera siendo perseguido por el gobierno o en conflicto con otros por los derechos civiles u otra cosa, él siempre encontraba una manera hasta amena de dirigirse a sus enemigos”.
Para Norton, la oportunidad de aprender a interpretar la música de Seeger, que se acompañaba siempre con el banjo, fue un gran atractivo. Es un actor a quien le atraen estos desafíos interesantes.
“Pete Seeger tocaba un estilo de banjo antiguo que incluso alguno de los buenos intérpretes de ese instrumento no tocan más –dice Norton–. Tocaba en un estilo simple y típico del folk pero estaba haciendo algo complejo. Peter Yarrow [de Peter, Paul and Mary] dijo que Pete Seeger era la única persona que cantaba una canción tres veces al mismo tiempo. La cantaba, te enseñaba a cantarla y te hacía una segunda voz cuando la habías aprendido a a cantar”.
Pero dejando de lado los desafíos técnicos, a Norton le atrajo, al igual que a Chalamet, la oportunidad de conectar a una nueva generación con la contribución de Seeger y Dylan a la trama cultural. La suya sigue siendo una de las asociaciones más significativas de la historia de la música, más aún por cómo se distanciaron, que es un hilo narrativo considerable de UN COMPLETO DESCONOCIDO.
“La evolución de su alianza tiene algo que me parece realmente interesante –dice Norton–. Las razones por las cuales uno puede admirar a Bob Dylan y a Pete Seeger pueden ser divergentes sin disminuir a ninguno de ellos. Lo que es interesante de su relación tiene que ver con la manera en que la gente puede encontrarse, seguir por el mismo camino y luego divergir sin juzgarse. Hoy en día hay mucha polarización, y esta relación es en el fondo sobre encontrar empatía y poder entender al otro, entender de dónde viene”.
El espíritu activista de Dylan se fue despertando de manera continua pero especialmente por medio de su relación con dos mujeres representadas en la película: la artista y luchadora por la libertad Sylvie Russo, un personaje que representa a la Suze Rotolo de la vida real, y a la famosa cantante Joan Baez.
“Sylvie es un alma creativa, una intelectual, plenamente consciente, muy motivada políticamente, es hermosa y vibrante –dice Mangold–. Y ella ve a Bob de una manera que muchos no pueden: ella ve a través de él. Ella es la única persona normal en este mundo de excéntricos, es nuestra embajadora, que de alguna manera, lo mantiene todo unido”.
Para el papel, Mangold eligió a la actriz nominada a los Premios Emmy® Elle Fanning. “Su relación es muy hermosa porque, a medida que asciende su estrella, ella quiere estar con él porque lo ama. Pero ella lo amaba antes de que fuera «Bob Dylan» –dice Fanning–. A ella no le hacía falta todo el brillo y el glamur, y nunca se ajustó a las normas. Ella era como era, única, y se sentía muy cómoda en su propia piel”.
Chalamet, que había trabajado antes con Fanning, agrega: “Me sentí muy agradecido, porque conozco a Elle desde hace mucho tiempo. El beneficio que tiene trabajar con un actor o una actriz con quien ya trabajaste es que ya existe una relación, y eso fue algo positivo para Bob y Sylvie. Tienen una intimidad que es algo que puede pasar con el primer amor, en donde sienten que se conocían desde siempre. Es un primer amor que, hasta el día de hoy, Bob protege con mucha fuerza. Tanto es así que lo único que le pidió Bob a Mangold cuando leyó el guion, fue que le cambiara el nombre”.
Joan Baez entra en la vida de Dylan primero como símbolo del éxito que él busca, pero finalmente como una compañera de viaje en el camino de rebelarse contra una época que necesitaba cambiar.
“Joan le llevaba ventaja al principio porque ella había tenido éxito desde su adolescencia –dice Mangold–. Así que al conocerla, conoció a alguien ya bastante consumada y familiarizada con las normas del mundo del espectáculo y las del mundo discográfico. Cuando estaba buscando a alguien para el papel de Joan, estaba buscando a alguien que pudiera transmitir ese tipo de presencia”.
Mangold encontró a su Joan en la actriz Monica Barbaro. Al igual que Chalamet, Barbaro pasó por un intenso entrenamiento con preparadores vocales y clases de guitarra, encontrando su propia versión de la legendaria cantante mientras daba vida al personaje.
“Cuando nos encontramos con Joan por primera vez, ella es la reina del folk –dice Barbaro–. Pero ella quería tener música que dijera más. Y allí estaba Bob, escribiendo música diferente. Escucharlo expresarse abiertamente y decir lo que pensaba causó un gran impacto en la comunidad folk. Creo que Joan fue una de las primeras personas en tomar esas palabras y usar su plataforma para impulsar los comienzos de la carrera de Bob”.
De hecho, la grabación de Baez de la canción de Dylan “It Ain’t Me Babe” y sus dúos en vivo con él con otras canciones como “Blowin’ in the Wind” tuvieron un papel muy importante en el aumento de su fama.
“Lo que encontraron el uno en el otro fue a alguien que puede hacer lo que el otro no puede, lo que produce tanto competencia como admiración, y chispa –dice Mangold–. Cuando uno busca actores para actuar juntos, está buscando actores que tengan una energía esencialmente diferente. Monica aporta una especie de gravedad, de fuerza y un sentido de identidad. Timmy está siempre buscando de qué manera va a atacar la escena”.
Barbaro se encargó de conseguir el número de teléfono de la aún formidable y vital Baez y conectarse con ella directamente durante la preproducción. Quería entender lo más posible a la persona real.
“Cuando terminamos de hablar por teléfono, creo que yo finalmente dejé atrás esa sensación de tener que impresionarla –dice Barbaro–. Me di cuenta al hablar con ella de que nunca podría ser ella, de que no había una cantidad de estudio o de perfeccionamiento que yo podría hacer para convertirme en ella. Ella es un unicornio”. Barbaro sintió alivio después de la conversación con Baez, lo que finalmente le permitió sumergirse por completo en el papel.
Completando el trío de influencias artísticas en el camino de Dylan en la película está el mismísimo hombre de negro, Johnny Cash. Interpretado por el actor Boyd Holbrook, Cash –el tema de la película de Mangold de 2015 Johnny & June: Amor y locura– viene a representar un apoyo a la rebelión de Dylan y un aliado en su avance. “Haz algo de ruido, BD. Ensucia un poco la alfombra de barro”, le dice Cash a Dylan en la película.
“Johnny Cash es un personaje extremadamente masculino y centrado, y me encanta la contradicción entre él y Bob –dice Mangold–. Me encanta esta amistad entre Johnny y Bob que existió en la vida real en esa época, y también, lo increíblemente diferentes que eran estos dos. Johnny es una figura poderosa del sur, enorme de tamaño, con una gran presencia en el escenario, que toca rock and roll y es una estrella mucho antes de que Bob lo sea. Pero enfrenta demonios similares a los de Bob”.
Cash y Dylan fueron algo así como amigos por correspondencia hasta que finalmente se conocieron en el Newport Folk Festival de 1964, un año antes de que Dylan electrificara al mundo desde ese mismo escenario. Holbrook admite que lo ponía nervioso abordar el papel, pero encontró algo cautivador en la naturaleza reservada de Cash en la historia.
“Está tratando de aferrarse, y creo que de lo que se está aferrando es de Bob –dice Holbrook–. Es esa cualidad especial de cuando escuchas algo y se te eriza la piel. Admiro mucho eso de Johnny, que siendo el mayor del grupo y una verdadera figura de la música durante tanto tiempo, le escribiera a este joven diciéndole: «Eres fenomenal. Lo que estás haciendo me está volando la cabeza»”.
El productor Rosen proporcionó a Mangold y al equipo de producción una gran cantidad de correspondencia que hubo entre las dos leyendas de la música, un tesoro invalorable del cual extraer material sobre una relación que rara vez ha sido explorada.
El resto del mundo de Dylan está compuesto por su famoso y duro mánager Albert Grossman, interpretado por Dan Fogler, y su amigo y mánager de carretera Bobby Neuwirth, interpretado por Will Harrison, así como varios personajes clave en la escena de la música folk estadounidense, incluidos el paternalista promotor Harold Leventhal (P.J. Byrne) y el dogmático musicólogo Alan Lomax (Norbert Leo Butz), entre otros.
Los integrantes de la banda de Dylan son Charlie Tahan, que interpreta al tecladista Al Cooper, y Eli Brown que encarna al guitarrista Mike Bloomfield. La película también cuenta con las actuaciones de Eriko Hatsune como Toshi, la esposa de Pete Seeger, Big Bill Morganfield como el músico de blues Jesse Moffette y David Alan Basche como el productor musical John Hammond.
EL ESTILO: LA RECONSTRUCCIÓN DE UNA ÉPOCA
Diseño de producción
A comienzos de los años sesenta, Nueva York era un paraíso bohemio lleno de energía artística que Mangold estaba ansioso por resucitar para la pantalla.
“Jim imaginó una película con texturas, llena de aspereza y suciedad, con yeso descascarado, paredes en decadencia, óxido, hollín, colillas de cigarrillos y basura –dice François Audouy, diseñador de producción de la última década de Mangold–. La Nueva York moderna es como más aséptica. Fue limpiada y arenada. Pero en realidad encontramos que las texturas y los arreglos se convirtieron en un gran recurso para nosotros. Resulta que el otro lado del río Hudson se parece más a Nueva York que la propia Nueva York en este momento”.
La calle MacDougal en Greenwich Village sería un escenario central de la película, y del movimiento que Dylan iba a liderar. Audouy llega a llamarla un “personaje principal” de la película, rebosante de clubes, galerías y cafés, llenos de poetas, pintores y músicos aprendiendo unos de otros.
La producción transformó Jersey Avenue en el centro de Jersey City en la MacDougal Street de la época, con fachadas de lugares famosos como The Kettle of Fish, Café Reggio, Café Wha, Don and Elsie’s Music Box, Minetta Tavern y The Gaslight. Audouy se tomó algunas licencias artísticas con la geografía, pero mantuvo vivo el espíritu vibrante del lugar.
“Es imposible hacer una recreación exacta de una cuadra en Nueva York –dice Audoy–. Tienes que adaptarte a los recursos que tienes y a los edificios con los que cuentas, hasta cierto punto. Pero tratas de que parezca auténtico, de reconstruir un recuerdo más que hacer una copia exacta”.
Eso no quiere decir que los detalles no fueran tomados en cuenta meticulosamente. Los quioscos, por ejemplo, estaban llenos de revistas y golosinas de la época. Arriba, en el segundo piso de un edificio, se veía ropa colgada apropiada para la época.
“Les insistí mucho a los pintores de escenografía y a los encargados de la decoración para que añadieran esa capa visceral –dice Audouy–. Como en la letra de Bob Dylan cuando pregunta, «¿qué es lo que se siente?» ¿Cómo podemos hacer para que estos escenarios hagan sentir algo al público?”
Y fiel a la visión de Mangold, había basura vintage y suciedad auténtica cuidadosamente esparcida por toda la cuadra.
En otras partes, la película presenta varias escenas en locales de música en vivo. Varios teatros y bares antiguos en Nueva Jersey sirvieron como los interiores de lugares como el Carnegie Hall y The Gaslight. Pero las escenas del festival de música al aire libre en Monterrey (California) y Newport (Rhode Island) serían momentos clave en la historia, particularmente el clímax de 1965 en Newport. La producción encontró un parque cerca de Westfield, en Nueva Jersey, lo suficientemente grande como para construir escenarios para estas secuencias.
“Este era un festival al que cualquiera podía asistir. Fue antes de que las corporaciones se apoderaran de todo –dice Audouy–. Quería crear esa sensación de que los jóvenes estaban allí con solo unos pocos vendedores: uno de camisetas, otro de boletines. Era algo muy comunitario y entrañable, en realidad”.
Rosen estuvo profundamente involucrado en el mundo de Dylan durante décadas, pero aun así quedó asombrado cuando pisó el plató del festival de Newport. Fue una parte fundamental del espíritu y el legado de Dylan durante todo este tiempo, pero UN COMPLETO DESCONOCIDO le dio a Rosen la oportunidad de experimentarlo por primera vez.
“Nunca había estado en el Newport Folk Festival, pero hice documentales sobre todo esto y vi todo ese material, y para mí, el Newport Folk Festival era en blanco y negro –dice Rosen–. Así que llegar allí y ver las carpas de color azul me dejó sin palabras. Todavía no salgo de mi asombro”.
El único escenario que fue recreado meticulosamente como una réplica exacta fue el Studio A, el legendario espacio de grabación de Columbia Records en el que Dylan grabó temas que cambiaron el mundo como “Mr. Tambourine Man” y “Like a Rolling Stone”. Audouy se basó minuciosamente en las miles de fotografías que existen del estudio, que fue vendido a A&R en 1967 y luego demolido en 1983.
“Está lleno de pequeños detalles y sorpresas ocultas –comenta Audouy sobre el espacio resucitado–. Recreamos la consola de sonido y la mesa de mezclas en la sala de sonido. Cubrimos todas las paredes con los mismos paneles acústicos y las cortinas, el mismo piso, todos los mismos instrumentos, micrófonos y bafles”.
Uno de los platós favoritos de Audouy fue el departamento de Dylan en la 4th Street, cuyo interior se construyó en un escenario. Es un lugar lleno de historia.
“Realmente, se puede aprender mucho sobre Bob Dylan y cómo era de joven con solo sentarse con tranquilidad en ese espacio y absorber los detalles –dice Audouy– especialmente con el nivel de detalle que nuestra decoradora, Regina Graves, le dio al plató”.
Dirección de fotografía
El libro de referencia de Audouy para UN COMPLETO DESCONOCIDO, con imágenes y fotografías inspiradoras, alcanzó la impresionante cantidad de 200 páginas. Compartió gran parte de él con el director de fotografía nominado a los Premios Oscar® Phedon Papamichael, incluyendo el trabajo de fotógrafos como Don Hunstein, por supuesto, cuya sesión con Dylan y Suze Rotolo produjo la icónica portada de “THE FREEWHEELIN’ BOB DYLAN”.
Los dos hablaron mucho sobre el look Kodachrome de los años sesenta y la forma en que se capturaba el color en el material fílmico de esa época. Pero en términos de especificaciones, el pasado chocó con el futuro cuando Papamichael, cuya colaboración con Mangold data de hace 20 años desde el thriller de 2003 Identidad, filmó la película con la cámara digital Sony Venice 2.
“No soy un director de fotografía muy técnico, pero esta herramienta me parece asombrosa porque tiene una sensibilidad muy alta a la luz –dice Papamichael–. Y tengo estos lentes hechos a medida que son un híbrido de antiguos lentes anamórficos serie B de los años 60 y 70, que dan la sensación y la textura de Contacto en Francia o El último deber, y lentes más anchos de lo que normalmente usamos con Jim. La relación de aspecto anamórfica permite primeros planos que también toman el entorno circundante, incluyendo el blocking y las interacciones”.
La gran sensibilidad de la Venice hizo más fácil filmar con poca luz, lo cual fue útil para ver mucha textura y detalle hermosos, especialmente en las escenas nocturnas en la ciudad.
Diseño de vestuario
La diseñadora de vestuario nominada a los Premios Oscar® Arianne Phillips trabaja con Mangold desde antes, incluso, que Papamichael. Su primera colaboración fue en el drama de 1999 Inocencia interrumpioda, ganador en los Premios Oscar®. A Phillips la emocionaba reunirse nuevamente con el director para contar la historia de otro ícono musical, después de haber pasado gran parte de los comienzos de su carrera vistiendo a estrellas de rock como Madonna y Lenny Kravitz.
“Siento una conexión muy personal con el entorno social de la época y con lo que estaba ocurriendo en ese momento –dice Phillips–. Y sé que, para mis padres, esas experiencias tempranas realmente tuvieron una importancia fundamental en su crecimiento personal, en cuanto a sus valores, su sensibilidad, su propósito en la vida y su sentido de la justicia”.
En la película, el vestuario cuenta una historia muy específica, mostrando el crecimiento de Dylan desde que era un joven entusiasta y recién llegado hasta que se convierte en una superestrella influyente y segura de sí misma. Al principio, Dylan está muy influenciado por su héroe, Woody Guthrie. Se vestía como un trabajador: camisas a cuadros, chaquetas Pendleton, jeans estilo carpintero. Eso marcaba una diferencia con la forma en que los adultos se vestían en esa época. “Era una rebelión –dice Phillips–, una identificación con el proletariado, que se convirtió en un estilo de resistencia”.
“La gente seguía un protocolo muy preciso en la forma de vestirse antes de la década de 1960 –dice Phillips–. La forma de vestirse era bastante formal en comparación a cómo nos vestimos hoy. Usaban sombreros. No usaban overoles para ir a trabajar ni en la calle. Los jóvenes de esa época cambiaron esto. Y este período es anterior al de los niños de las flores. Esto es antes de los hippies, esto sucede entre 1961 y 1965”.
A medida que avanza la película, Dylan encuentra su voz y su lugar en el mundo, pero también su propio estilo, que surge como resultado de sus experiencias tanto en su país como en el extranjero. “Se nota una influencia de cuando él iba y venía de Inglaterra y luego empezó a juntarse con músicos –dice Phillips–. Es interesante porque cuando era más joven, era un gran fan de Buddy Holly, y eso se nota en su cabello y en su ropa. Luego se vio la influencia de Woody Guthrie. Después ves la influencia de cuando conoció a Los Beatles. Estaba creando su propio estilo, uno que perduraría casi 60 años. Es el tipo de arquetipo del rock and roll que tenemos hoy en día: chaquetas de cuero, abrigos marineros negros, pantalones a rayas.”
Pero aunque la película es, en cierto nivel, un estudio íntimo de la psicología de un personaje, Phillips señala que, desde su perspectiva, la película requirió más trabajo de lo esperado. Tuvo que vestir a más de 4.500 actores de fondo, además de más de 100 papeles con diálogo y alrededor de 15 estrellas principales. El personaje de Dylan tiene más de 60 cambios de vestuario.
“Esta película tiene una escala y un alcance muy grandes –dice Phillips–. Comencé en Los Ángeles, reuniendo una gran cantidad de prendas para vestir a nuestros actores de fondo, sacando ropa de todas las casas de vestuario. Buscamos y compramos en tiendas de antigüedades y mercados de pulgas. Una vez que llegamos a Nueva Jersey y estábamos todos juntos, fue muy divertido y hubo una maravillosa fluidez entre los departamentos. Nos sentíamos como en una fábrica, con los ensayos en marcha y los actores viniendo para las pruebas de vestuario, peinado y maquillaje”.
Al igual que Audouy y Papamichael, Phillips se sumergió en la investigación de películas y fotos, pero compartiendo la idea de mantener un aspecto auténtico sin ser una copia exacta. También que los diseños y la paleta de colores fueran realistas y no excesivamente estilizados.
“La forma en la que Phedon filmó e hizo la iluminación de la película le da cierta crudeza, algo que sé que es muy importante para Jim, el poder mostrar esa pátina áspera de la Nueva York de esos años –dice Phillips–. Así que yo tuve que tener mucho control del color en términos de luces y sombras y de ciertos colores. Estaba constantemente calibrando en base a la iluminación”.
Obviamente, Chalamet tuvo numerosas sesiones de prueba de vestuario con Phillips. A ella le pareció que el actor fue increíblemente generoso con su tiempo y muy dispuesto a colaborar. Dice Phillips: “Él venía con una guitarra y juntos pudimos descubrir y desentrañar a Bob. Siento que pude ayudar a guiar el camino que transitó Bob desde lo visual mientras él trabajaba en su trayectoria musical. Estábamos en una especie de laboratorio de ideas, trabajando juntos para crear a quien iba a ser nuestro Bob Dylan”.
Diseño de peluquería y maquillaje
El aspecto general de Bob Dylan es impactante, instantáneamente reconocible incluso en silueta o entre el resplandor de las luces del escenario. Una gran parte de esa ecuación, por empezar, es el cabello.
“A Phedon y a mí nos encantaba ver cómo iba cobrando vida el pelo de Bob, como en la portada del álbum “GREATEST HITS” –dice Mangold–. Pero creo que hay tres looks bien identificables en la película. Está el chico que llega a Nueva York. Luego está el joven Bob, una vez que tiene un contrato discográfico. Y luego está el Bob del 64 y el 65, con el afro y los Ray-Ban. Cada uno de esos looks requiere una cantidad tremenda de trabajo sinérgico que, con suerte, evocará la imagen, pero no borrará al actor”.
“Miré cientos de imágenes de Bob durante los años que transcurren en la película –dice la jefa del departamento de maquillaje, Stacey Panepinto–. Su rostro cambió con el tiempo. Perdió su redondez. Así que hicimos algunas cosas para poder mostrar eso. También tuvo las patillas de largos diferentes, lo que usamos para ayudar a mostrar el paso del tiempo. Otros pequeños detalles incluyeron su afeitado irregular, las uñas largas y a veces sucias, y las ojeras”.
Chalamet tenía ideas muy firmes sobre usar una prótesis nasal para la película. Finalmente, decidió optar por algo sutil, que creara un cambio en su rostro que evocara la imagen de Dylan sin que fuera algo que llamara demasiado la atención.
“Con Timothée, trabajé junto a otro maquillador para que le aplicara la prótesis mientras lo estaban peinando –dice Panepinto–. Los tres procuramos que el peinado y el maquillaje estuviera listo en 90 minutos.”
Panepinto también tuvo que transformar a Edward Norton y Boyd Holbrook en Pete Seeger y Johnny Cash, respectivamente. Este último fue particularmente divertido para ella.
“Boyd tiene el cabello y los ojos claros –dice Panepinto, lo que dista bastante del cantante de cabello oscuro y ojos oscuros que era Cash–. La mayoría de los días había dos o tres maquilladores trabajando en él al mismo tiempo para prepararlo. Probamos tres prótesis nasales diferentes, así como prótesis para las orejas. Le teñimos las cejas, las pestañas y el cabello, le dimos un bronceado y también le pusimos lentes de contacto oscuros”.
En cuanto a Norton, Mangold le dio al actor total libertad para su transformación en Seeger. El cabello y los dientes serían una parte fundamental, y al final, Norton llevó las cosas al siguiente nivel.
“Hizo que un odontólogo estético le modificara los dientes para que se parecieran más a los de Pete para el papel” –revela Panepinto–.
LA MÚSICA: SONIDO Y FURIA
Iba a ser un caos filmar todas actuaciones musicales improvisadas en vivo, que eran muchas, en el plató cada día, pero la producción tenía un arma secreta en su departamento de sonido: El mezclador de sonido de producción Tod A. Maitland,que fue nominado a cinco Premios Oscar® y, más importante aún, fue pionero y perfeccionó el proceso de grabación en el plató para actuaciones musicales en vivo en películas como The Doors de Oliver Stone y Amor sin barreras de Steven Spielberg.
“En el pasado, básicamente usabas una pieza de sonido pregrabada y la reproducías –dice Maitland–. Así que, cuando veías la película, los oías hablando, hablando, hablando, y luego, de repente, era como que ¡bam! te transportaban a este hermoso ambiente sonoro que sonaba totalmente falso. En las películas modernas, tratamos de hacerlo más realista. Incluso si tenemos que usar playbacks, hay formas de hacerlo para que no suene como algo muy diferente a lo que estamos filmando”.
Cuando Maitland leyó el guion de UN COMPLETO DESCONOCIDO, dio por sentado que toda la música se grabaría en vivo en el plató. Pero una vez que comenzó con el trabajo, quedó claro que el plan incluiría playback, solo por una cuestión de tiempo. Las únicas piezas específicamente destinadas a grabaciones en vivo fueron una escena de composición y el momento en el hospital cuando Dylan canta una canción para Woody Guthrie.
Pero las cosas cambiaron rápidamente gracias a la determinación de Chalamet. Maitland recuerda ese momento clave al inicio del rodaje, la primera vez que hubo una escena de actuación frente al público, cuando Dylan toca en el Carnegie Hall.
“Hasta cinco minutos antes de que grabáramos esa escena, íbamos a usar playback –dice Maitland–. “Entonces Timmy sale y dice: «Voy a hacerlo en vivo». Y ahí se produjo un gran debate, y Timmy dijo: «Miren, trabajé cinco años para este papel. Estudié mucho la guitarra, estudié mucho todo. No voy a usar playback»”.
Después de eso, nunca volvieron al plan original.
“El 98 por ciento de la película la hicimos en vivo y sin audífonos –dice Maitland–. Incluso si grabas en vivo, muchas veces tienes la música en el audífono. De esa manera, puedes grabar el diálogo en vivo, editarlo después y añadir la música, lo que facilita mucho la postproducción. Pero aquí no hubo ningún mecanismo de sincronización ni nada, y se convirtió en una nueva forma de trabajar para mí. Nunca había trabajado de una manera tan libre”.
“Gran parte de la película es Bob y su guitarra, así que para mí, el espectador tiene que sentir la escena como el espacio en él que está inmerso –dice Maitland–. En cada lugar donde grabamos, usamos un micrófono diferente de la época para poder crear un verdadero tapiz de sonidos. Los distintos micrófonos suenan muy diferente”.
Los días más intensos para el sonido fueron los dedicados a recrear el Newport Folk Festival de 1965. Se usaron 30 micrófonos. “Grabamos todo el show, nuestro segmento de 22 minutos, de principio a fin” –dice Maitland–.
La escena comienza con la actuación de un grupo de encadenados cantando, luego un presentador, después Baez, Dylan y Seeger. Al mismo tiempo, se van mostrando escenas que se desarrollan a los lados del escenario con diálogo mientras los artistas cantan.
“Los grabé a todos al mismo tiempo, además de tener micrófonos en el campo grabando el ambiente, grabando a la multitud” –dice Maitland–.
Para el productor musical Nick Baxter y el supervisor musical Steven Gizicki, que pasaron una buena parte de su vida en estudios de grabación, rodar las secuencias de la sesión en el plató del Studio A, completamente funcional y de un realismo impresionante, fue una fiesta. Eligieron músicos reales para las escenas en las que Dylan y su nueva banda graban temas clásicos como “Subterranean Homesick Blues” y “Like a Rolling Stone”.
“Tuvimos la suerte de tener las pistas de todas las canciones de la banda, y fue todo un viaje explorarlas –dice Baxter–. Jeff Rosen fue de gran ayuda e indispensable para ayudarnos a buscar grabaciones históricas. Escuchar a los chicos como si estuvieran encontrando la canción mientras la graban da gran parte de la atmósfera. Bob es conocido por no hacer muchas tomas. Una vez que encuentran la canción, la atmósfera, ya está. No hace falta de hacerlo de nuevo”.
Una secuencia en la que se muestra la grabación del clásico “Like a Rolling Stone” es un claro ejemplo de lo importante que fue esta textura.
“La canción está impulsado por la letra, y por la atmósfera y el espíritu –dice Baxter–. Si la tocas sin todo eso, realmente no funciona. La canción se desmorona muy rápido. Así que esa fue un desafío. Estábamos despojándola de todo y asegurándonos de hacer lo mejor posible para representar la magia de algunas de esas grabaciones, porque son realmente increíbles”.
EL BIS: LA CONEXIÓN
“How does it feel?
To be without a home
Like a complete unknown
Like a rolling stone?”
~Bob Dylan
Aunque UN COMPLETO DESCONOCIDO evoca momentos culturales específicos en la vida de esta leyenda de la música, también intenta tener un atractivo universal. Al igual que el propio Dylan, esto radica en producir una conexión que atraviesa las generaciones.
Mangold tuvo la suerte de poder hablar en persona con Dylan durante todo el proceso de escritura del guion y la preproducción. Una de las cosas que le quedó clara fue el peso que tiene qué hacer con tu sueño una vez que lo hiciste realidad.
“Puedes ser muy bueno para escribir canciones, y puedes ser muy bueno para grabarlas, cantarlas y tocarlas –dice–, pero eso no te hace necesariamente bueno o receptivo a lo que la fama o la celebridad trae consigo, ni al peso de brillar y estar disponible para millones de personas que te aman, te odian, te resenienten o esperan algo de ti”.
Para Chalamet, fue una oportunidad para estudiar y absorber a una de las figuras más trascendentales de todos los tiempos, y quizás incluso aprovechar su propia conexión con el público actual para expandir aún más ese legado.
“Muchas cosas están inspiradas en Bob sin que la gente lo sepa –dice Chalamet–. Así que esto es como una humilde plegaria para crear un puente hacia Bob Dylan, no solo para el público más joven, sino también para un público que no lo conoce”.
El productor Heineman agrega que, aunque el público más joven tal vez no esté tan familiarizado con Dylan como lo está la gente de más edad, los jóvenes pueden sentirse motivados por la historia de un hombre que logró el éxito gracias a su propio esfuerzo. Sus letras resuenan tanto ahora como cuando fueron escritas en los años sesenta y a menudo son versionadas e interpretadas por artistas que se inspiran en las canciones atemporales de Dylan.
“La película no trata solo sobre Bob Dylan –dice–. Trata sobre el nacimiento de un artista. Trata de alguien, como diría Bob, que se crea a sí mismo, y creo que es universalmente inspirador el hecho de que si tienes un sueño, puedes hacerlo realidad”.

Como señaló Mangold al principio, UN COMPLETO DESCONOCIDO representa solo una pequeña parte de la vida y la época de Bob Dylan. Pero es una parte temáticamente resonante que ofrece una visión de cómo nació una estrella y de cómo cambió una cultura. El polémico set de Dylan en el Newport Folk Festival de 1965, que sigue vigente hoy en día, destruyó las barreras entre géneros y generaciones. Popularizó el folk rock en un instante y marcó una clara división entre el ayer y el mañana. El álbum que lanzó en agosto de ese año, “HIGHWAY 61 REVISITED”, con el himno de la época “Like a Rolling Stone”, pasó a ser considerado uno de los mejores de todos los tiempos. En 2023, lanzó su 40º álbum de estudio, sin mostrar señales de desvanecerse de la cultura del rock and roll que ayudó a crear.
UN COMPLETO DESCONOCIDO
LISTA COMPLETA DE CANCIONES
Todo lo que canta Bob Dylan está interpretado por
TIMOTHÉE CHALAMET
Todo lo que canta Pete Seeger está interpretado por
EDWARD NORTON
Todo lo que canta Joan Baez está interpretado por
MONICA BARBARO
Todo lo que canta Johnny Cash está interpretado por
BOYD HOLBROOK
| WHEN THE SHIP COMES IN (Bob Dylan, Pete Seeger) | I’LL KEEP IT WITH MINE (Bob Dylan) |
| SUBTERRANEAN HOMESICK BLUES (Bob Dylan) | HIGHWAY 61 REVISITED (Bob Dylan) |
| OH, HAD I A GOLDEN THREAD (Pete Seeger) | DOWN IN MY HEART / IT TAKES A LOT TO LAUGH, IT TAKES A |
| TRAIN TO CRY (Jesse Moffette, Bob Dylan, Pete Seeger) | IT’S ALRIGHT, MA (I’M ONLY BLEEDING) (Bob Dylan) |
| ALL I REALLY WANT TO DO (Bob Dylan, Joan Baez) | BLOWIN’ IN THE WIND (Joan Baez) |
| RAILROAD BILL (Bob Dylan, Bob Neuwirth) | LIKE A ROLLING STONE (studio) (Bob Dylan) |
| MR. TAMBOURINE MAN (Bob Dylan) | FAREWELL, ANGELINA (Joan Baez) |
| IT AIN’T ME BABE (Bob Dylan, Joan Baez) | MAMA, YOU BEEN ON MY MIND (Bob Dylan, Joan Baez) |
| MAGGIE’S FARM (Bob Dylan) | IT TAKES A LOT TO LAUGH, IT TAKES A TRAIN TO CRY (Bob Dylan) |
| LIKE A ROLLING STONE (Bob Dylan) | IT’S ALL OVER NOW, BABY BLUE (Bob Dylan) |
| SO LONG, IT’S BEEN GOOD TO KNOW YUH (armónica) (Bob Dylan) | THIS LAND IS YOUR LAND (Pete Seeger) |
| SO LONG IT’S BEEN GOOD TO KNOW YUH (Pete Seeger) | SONG FOR WOODY (Bob Dylan) |
| GIRL FROM THE NORTH COUNTRY (Bob Dylan) | WIMOWEH (Pete Seeger) |
| HOUSE OF THE RISING SUN (Joan Baez) | I WAS YOUNG WHEN I LEFT HOME (Bob Dylan) |
| FIXIN’ TO DIE (Bob Dylan) | ALL OVER YOU (Bob Dylan) |
| SILVER DAGGER (Joan Baez) | BLOWIN’ IN THE WIND (Bob Dylan) |
| FOLSOM PRISON BLUES (Johnny Cash) | BIG RIVER (Johnny Cash) |
| DON’T THINK TWICE, IT’S ALL RIGHT (Bob Dylan) | MASTERS OF WAR (Bob Dylan) |
| BLOWIN’ IN THE WIND (Bob Dylan, Joan Baez) | DON’T THINK TWICE, IT’S ALL RIGHT (Bob Dylan, Joan Baez) |
| GIRL FROM THE NORTH COUNTRY (Bob Dylan, Joan Baez) | A HARD RAIN’S A-GONNA FALL (Bob Dylan) |
| ONLY A PAWN IN THEIR GAME (Bob Dylan) | THERE BUT FOR FORTUNE (Joan Baez) |
| THE TIMES THEY ARE A-CHANGIN’ (Bob Dylan) | WHEN THE SHIP COMES IN (Bob Dylan, Pete Seeger) |
| I’LL KEEP IT WITH MINE (Bob Dylan) | SUBTERRANEAN HOMESICK BLUES (Bob Dylan) |
| HIGHWAY 61 REVISITED (Bob Dylan) | OH, HAD I A GOLDEN THREAD (Pete Seeger) |
| DOWN IN MY HEART / IT TAKES A LOT TO LAUGH, IT TAKES A TRAIN TO CRY Jesse Moffette, Bob Dylan, Pete Seeger) | IT’S ALRIGHT, MA (I’M ONLY BLEEDING) (Bob Dylan) |
| ALL I REALLY WANT TO DO (Bob Dylan, Joan Baez) | BLOWIN’ IN THE WIND (Joan Baez) |
| RAILROAD BILL (Bob Dylan, Bob Neuwirth) | LIKE A ROLLING STONE (studio) (Bob Dylan) |
| MR. TAMBOURINE MAN (Bob Dylan) | FAREWELL, ANGELINA (Joan Baez) |
| IT AIN’T ME BABE (Bob Dylan, Joan Baez) | MAMA, YOU BEEN ON MY MIND (Bob Dylan, Joan Baez) |
| MAGGIE’S FARM (Bob Dylan) | IT TAKES A LOT TO LAUGH, IT TAKES A TRAIN TO CRY (Bob Dylan) |
| LIKE A ROLLING STONE (Bob Dylan) | IT’S ALL OVER NOW, BABY BLUE (Bob Dylan) |
| SO LONG, IT’S BEEN GOOD TO KNOW YUH (armónica) (Bob Dylan) |
