Reseña de IntensaMente 2: Pixar retoma sus raíces con éxito

IntensaMente 2 es el verdadero regreso de Pixar a sus raíces. Dejando a un lado cualquier agenda progresista o cualquier inclusión forzada, la trama de la película reposa completamente sobre sus personajes, enriqueciendo la evolución de los mismos y presentándonos nuevos obstáculos emocionales típicos de la adolescencia en Riley. A continuación, mis impresiones de este gran hit de Disney Pixar.

La ansiedad muy bien explicada

Lo mejor de esta película animada es la forma en la que el director Kelsey Mann logra explicar a través de las interacciones de sus personajes animados el cómo funciona la ansiedad en una persona.

Hablando personalmente, como una persona que padece de trastorno de ansiedad desde hace más de 10 años, les puedo decir que es increíble la metáfora que describe paso a paso el plan de cómo “Ansiedad” va tomando el control de Riley reprimiendo todas las demás emociones. De hecho, una de las formas más agobiantes del estrés que puede sufrir una persona es la represión de sus emociones.

Poco a poco la trama va presentando cómo los nuevos factores de estrés como el cambio académico, la relación con sus amigas, la relación con su familia, la pubertadad, su anhelo por ser aceptada en un equipo de hockey, y su autopercepción por continuar considerándose una buena persona, llevan a Riley al colapso. Incluso retratando muy acertadamente lo que sería la detonación de un ataque de pánico en pleno partido de hockey de la protagonista.

Una animación adorable

El otro punto de gran peso a favor de esta película, es que mantienen la esencia de la animación original del 2015, con leves mejoras que la embellecen, pero que no la vuelven ajena a la audiencia que creció junto a Riley durante esa década.

La animación es sencillamente adorable, las emociones de Riley tienen una personalidad única, cada una en su propio estilo y todas tienen su momento para brillar en la historia.

Un mensaje aleccionador

Por último, pero no menos importante. La película cierra con un gran mensaje aleccionador. Tanto “Alegría” y “Ansiedad” cometieron el mismo error en tratar de definir la personalidad de Riley. La primera eliminando todo recuerdo desagradable de su vida y el segundo por pretender mitigar todo riesgo de pérdida en su vida. Ni lo uno, ni lo otro es posible sin perderse a sí mismo.

No nos definen como personas sólo nuestras vistorias. De hecho, personalmente me parece que aprendemos más de nuestras derrotas que de nuestras victorias y eso es lo que nos hace poder disfrutar más de los momentos de felicidad. Lo que nos hace humanos es el cúmulo de experiencias vividas y creencias formadas a partir de ellas, tanto de las buenas como de las malas.

En conclusión, IntensaMente 2 es el éxito de taquilla que Disney Pixar estaba buscando. Espero que podamos ver pronto una nueva entrega sin tener que esperar otra década. Me parece que hay mucho materíal que se puede explorar con las nuevas emociones como “Aburrimiento”, “Envidia” y “Vergüenza”. Sin lugar a dudas, un estreno 100% recomendado para disfrutarlo en las salas de cine.

Pósteres de la película