Reseña de “The Hauting of Bly Manor” (La Maldición de Bly Manor) de Mike Flanagan: Explicación del final de la serie

“The Haunting of Bly Manor” (La Maldición de Bly Manor) hizo su debut en el catálogo de Netflix el 9 de octubre. Tenía muchas expectativas de esta serie ya que forma parte de la antología iniciada por Mike Flanagan con “The Haunting of Hill House” (La Maldición de Hill House). En esta nueva historia nos adentramos en la misteriosa mansión Bly Manor, un lugar en la que los vivos y los muertos pueden interactuar. A continuación, mis impresiones y la explicación del final de la serie (advertencia de spoilers).

Esta “segunda temporada” del show lo único que conserva de relación con la primera entrega es la primera parte del título (The Hauting) junto con el regreso de algunos miembros del elenco. De hecho, en el catálogo de Netflix encontramos “La Maldición de Bly Manor” como una serie completamente independiente de “La Mansión de Hill House”.

La historia de “La Maldición de Bly Manor” es basada en la novela de Henry James, “The Turn of the Screw” (Otra vuelta de tuerca), publicada en 1898. La serie se ambienta en la mansión Bly Manor, aunque también toma ciertos elementos de otras historias de James, como “The Jolly Corner” (El rincón agradable) de 1908 y “The Romance of Certain Old Clothes” (La leyenda de ciertas ropas antiguas) de 1868.

Al inicio de la serie vemos una familia reunida para brindar por la celebración de una boda, en la que más tarde Carla Gugino interpretando a una de las invitadas, decide contar una historia tenebrosa acerca de unos niños viviendo en una casa “embrujada” (para el final de la serie nos enteramos de la identidad de este personaje que inicia el relato).

En la narración nos cuentan como una joven maestra de escuela norteamericana en los años 80 va a una entrevista en Bly, Inglaterra, para aceptar un empleo como institutriz de un par de niños cuyos padres murieron en un accidente.

Ver también: “La Maldición de Bly Manor” es la historia de la segunda temporada de los creadores de “La maldición de Hill House”

Desde un inicio, se puede sentir la atmósfera de misterio a la que nos tiene acostumbrados Flanagan desde “La Maldición de Hill House”. En todo momento se siente algo sospechosos que una mujer norteamericana quiera encargarse del cuidado y la educación a tiempo completo de un par de niños en Bly, así como en contraparte parece un poco extraño que un empleo en una gran mansión y con buena paga pase tanto tiempo disponible.

Las sospechas son justificadas, ya que la protagonista Dani Clayton (Victoria Pedretti) anda en búsqueda de escaparse del drama de la muerte de su prometido con el que estuvo a punto de casarse. Una muerte de la que ella se siente culpable, ya que su prometido Edmund (Roby Attal) murió atropellado luego de que ella terminara abruptamente su relación prácticamente antes de la boda.

Desde el trágico incidente, el fantasma de Edmund acosaba a Clayton, esperándola en el reflejo de cada espejo. Estas constituyen las primeras escenas escalofriantes de la serie. Las constantes apariciones de Edmund. Sin embargo, debo decir que no estuve muy complacido con el detalle de los lentes relucientes del fantasma de Edmund, ya que desde la segunda vez que lo vi aparecer ya me estaba imaginando que era una persona que había muerto atropellada y esas luces en sus lentes eran el reflejo de las luces del auto que lo embistió.

Haciendo a un lado el trauma de Clayton, lo mejor de la serie son el par de niño de Bly. La niña, Flora (Amelie Bea Smith), se ve bastante trastornada y su hermano, Miles (Benjamin Evan Ainsworth), tiene un aire de psicópata escalofriante. Un casting muy acertado para estos personajes.

Por momentos, los niños actúan con absoluta normalidad, pero de un instante a otro cambian completamente y su actitud se torna desafiante y peligrosa, con respuestas groseras y actitudes de adultos.

Esos son los indicios que nos va dando la trama para irnos revelando poco a poco que ambos niños están bajo la influencia de dos espectros que no logran abandonar la mansión Bly Manor. Se trata de la institutriz anterior, Rebecca Jessel (Tahirah Sharif), quien se involucró sentimentalmente con Peter Quint (Oliver Jackson-Cohen), uno de los sirvientes de su tío, y terminó suicidándose en el lago pantanoso de la propiedad.

La relación entre Jessel y el ayudante del tío Henry Wingrave (Henry Thomas) hace la trama muy interesante. Ya que Quint es un hombre peligroso, con un pasado tormentoso por haber sido abusado de forma física y posiblemente sexual por su propio padre. Quint es un personaje capaz de cualquier cosa con tal de salirse con la suya.

EL mejor giro de “La Maldición de Bly Manor”

En mi opinión, el mejor giro de la historia llega cuando estamos bien adentrados en lo que fue la relación entre Jessel y Quint. Justo cuando Quint está a punto de poner en marcha su plan de escaparse con Jessel tras robar a los Wingrave, de pronto mientras mantiene una acalorada conversación con los niños y la ama de llaves, Sra. Grose (T’Nia Miller), aparece el espanto de la mujer del lago que deambula por las noches en la mansión y lo toma por la garganta fracturándole el cuello a Quint, para luego arrastrarlo desde la alcoba hasta el lago y hundirse junto a él.

En ese punto ya convergen todas las historias de los personajes en un mismo instante. Ya que la desaparición de Quint es el detonante de desarrollo del segundo acto de la historia.

Quint se convierte en un fantasma más atrapado en la mansión y poco a poco él descubre (y nosotros junto a él) como funciona su nueva dimensión espectral. No sólo se da cuenta que puede aparecer frente a los niños, sino que también puede poseer sus cuerpos por unos instantes para dominarlos a su voluntad. Esto es lo que explica los cambios radicales de conducta de los niños.

Más adelante, nos enteramos de que la verdadera razón tras el suicidio de Jessel es que Quint la había manipulado para poseerla y matarle para continuar su malévolo plan de estar junto a ella y adueñarse ambos de los cuerpos de los niños.

¿Qué es lo que ocurrió con la Sra. Grose?

Uno de los personajes más intrigantes es el de la Sra. Grose, el ama de llaves de la mansión. Una mujer humilde y educada que se encuentra enamorada del chef Owen (Rahul Kohli).

Desde un principio ella tiene ciertos comportamientos extraños, como quedarse perdida sin reaccionar por momentos, aparecer o desaparecer de un momento a otro, o sencillamente no tocar la comida cada vez que están comiendo junto a los niños.

En el capítulo 5 de la serie es cuando nos sumergimos en la psiquis de la Sra. Grose. Saltando de un momento a otro entre sus recuerdos, nos hacen creer en principio que quizá su personaje está sufriendo de locura. Pero muy hábilmente, entre recuerdos nos terminan de armar el rompecabezas de la Sra. Grose, quien realmente es otro fantasta atrapado en la propiedad. La Sra. Grose fue asesinada por el fantasma de Quint mientras poseía el cuerpo de Miles empujándola hacia un pozo de agua vacío.

Esta revelación es súmamente importante para la trama, ya que es a través de la Sra. Grose que la narración nos explica cómo es la experiencia de ser un fantasma según esta historia. Los espectros se pierden momentáneamente entre sus recuerdos más preciados o sus recuerdos más traumáticos. Luego, cuando recuperan de alguna manera la “conciencia”, pueden aferrarse al presente e interactuar en la realidad.

Esta característica de “la vida después de la muerte” que nos muestra la serie, nos expone cómo una persona puede experimentar “un infierno” perdido en sus recuerdos más dolorosos. Como es el caso de Quint, quien revive una y otra vez el recuerdo de su desafortunado encuentro con su madre, quien prácticamente le abandonó a su suerte con un padre abusador. Mientras que otros personajes al entrar en el mundo espectral, como los niños mientras era poseídos, sólo experimentaban las vivencias de sus más bellos recuerdos con sus padres.

Descubrir la realidad de la Sra. Grose nos hace creer por momentos que quizá todos en la masión son fantasmas, incluyendo al chef Owen y la jardinera Jamie (Amelia Eve).

Ver también: Reseña de “Presencias del Mal”: Una película también basada en la novela de Henry James, “The Turn of the Screw

Lo que no funciona muy bien en “La Maldición de Bly Manor”

Lo primero que no me parece que funciona del todo bien con el ritmo de “La Mansión de Bly Manor” son escenas innecesariamente alargadas, con diálogos exageradamente repetitivos. Como cuando nos relatan la historia del espanto de la mujer del lago quien: Dormía, Despertaba, Caminaba…

Para el caso de la mujer del lago quizá se justifique hasta cierto punto, porque su historia parece como un poema cuyos versos se repiten durante tanto tiempo que pierden el sentido completamente. Así como los fantasmas perdían su rostro, sus recuerdos y su identidad con el pasar del tiempo.

Otros momentos también son innecesariamente alargados como por ejemplo la exploración de la relación entre Clayton y Jamie. Una historia de amor que toma tanto tiempo que le roba protagonismo al suspenso de la posesión de la mujer del lago sobre Clayton. Tanto es así que de cierta manera, la conclusión del cuento parece más el de una historia de amor en lugar de una historia de fantasmas. Cosa que no está mal, pero que llega a ser chocante con la manera con la que nos promocionaron la serie, como una historia en el mismo estilo de “La Mansión de Hill House” que dejó la vara muy alta para igualarle como una historia de terror.

Tampoco me pareció necesario mostrar la dualidad de la personalidad del tío Henry para hacer evidente su culpa. Creo que ya era suficiente con mostrarlo como un alcohólico atormentado por sentirse culpable por mantener un amorío con la esposa de su hermano y sentirse culpable por la muerte de ambos, quienes tuvieron un accidente en una segunda luna de miel tras descubrir la infidelidad perpetrada.

Una subtrama que me parece que no tuvo un cierre adecuado, fue el de Edmund con Clayton. Sólo nos muestran que un día Clayton lo enfrentó y le dice “estamos solo tu y yo” y a partir de allí ya no sabemos más del fantasma de Edmund.

Habría sido interesante darle un mejor cierre a la historia de Edmund, así como también aprovechar mejor los demás fantasmas sin rostros de la mansión que habían sido víctimas de la mujer del lago.

Explicación del final de “La Maldición de Bly Manor”

Luego que la institutriz Clayton invita al espanto de la mujer del lago a entrar a su cuerpo para salvar a Flora de una muerte inminente. La maldición de Bly Manor desaparece y con ella todos los fantasmas de las personas que murieron en la propiedad quedan libres.

Finalmente, Clayton es vencida por la posesión del espanto de la mujer del lago y toma la decisión de suicidarse en el lago pantanoso de la mansión Bly Manor para asegurarse de mantener allí encerrada a tan peligroso ente espectral.

Otro efecto secundario tras haber acabado con la maldición, es que los niños Wingrave con el pasar del tiempo olvidan completamente las traumáticas experiencias que vivieron en la mansión Bly Manor. Una consecuencia que parece haber afectado sólo a los niños, ya que su tío Henry, el chef Owen y la jardinera Jamie, sí lo recuerdan absolutamente todo.

De hecho, la última revelación de la serie, es que la invitada cuenta cuentos del inicio no es más que la jardinera Jamie, quien a sabiendas que Flora y su hermano no recuerdan nada, decide contar la asombrosa historia que ellos vivieron.

La mujer que se está casando es Flora. De hecho, ella misma le comenta a Jamie que le pareció curioso que la niña del cuento tiene su segundo nombre, “Flora”. Así que podemos intuir que Jamie tampoco no tiene ese nombre, ni Miles, Owen, Henry, Jessel, Quint, o la Sra. Grose. Todos los nombres de los personajes de la historia que contó “Jamie” los habrá inventado para que ninguno de los presentes en la boda pensaran que se trataba de una historia relacionada con ella y los hermanos “Wingrave”.

En conclusión, “La Maldición de Bly Manor” es una serie de terror, suspenso y amor, que puede ser disfrutada por lo que es, siempre y cuando no se le compare contra el hito del terror que marcó la serie precursora de esta antología de Flanagan, “La Maldición de Hill House”. Los personajes y las historias de espantos de Bly Manor no llegan a ser tan espeluznantes como los de Hill House, pero me parece que precisamente esa fue la intención de Flanagan en esta ocasión. Tomar por sorpresa a la audiencia y presentarles una historia de fantasmas que en realidad retratan diversas historias de amor con finales desafortunados.

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