¿Lograron darnos lo que esperábamos de Jurassic World: El Reino Caído?

Ya se ha estrenado a nivel mundial la nueva entrega de la saga que empezó hace 25 años con Jurassic Park, se trata de la secuela de Jurassic World: El Reino Caído. Estábamos llenos de expectativas con esta película, pero tras apreciarla en la gran pantalla he quedado con la sensación de haber visto un poco más de lo mismo, la misma fórmula medio disfrazada como para que las nuevas audiencias no lo noten, pero a final de cuentas sin nada significativamente original que aportar a la historia. A continuación, les comparto mi reseña del film no sin antes advertirles que está llena de spoilers.

J.A. Bayona se encargó de la dirección de esta entrega, mientras que Colin Trevorrow, director de la primera entrega de Jurassic World, regresa como escritor del guión de “El Reino Caído”. El resultado se siente más que todo en la química entre los personajes, principalmente los de Owen Grady, interpretado por Chris Pratt, y Claire Dearing, interpretado por Bryce Dallas Howard. La pareja que vimos desde Jurassic World regresa de nuevo, “juntos pero no revueltos”. en esta ocasión son contactados para enviarlos en una misión de rescate de los dinosaurios de la isla ya que un volcán se encuentra activo y arrasará con toda la vida animal.

Como es de esperarse todo resulta una trampa en la que hacen caer a los protagonistas Claire y Owen junto a su equipo, en la que el objetivo es efectivamente salvar la mayor cantidad de especies de dinosaurios, pero no para conservar las especies, sino para venderlas al mejor postor en una subasta.

Una vez más los científicos juegan con las combinaciones genéticas de los dinosaurios para crear una súper especie más agresiva, inteligente, mortal, y “adiestrada” para atacar con objetivos particulares fijados por el hombre. Por supuesto, este plan se sale de control y la nueva súper especie “Indoraptor”, que es una evolución del Velociraptor, se convierte en el “depredador” que pone a todos en peligro en la película.

Ya esta trama la hemos visto antes. Y en cuanto a Claire y a Owen, no aportan nada significativo a la trama, más que estar allí para salvar a todos junto con la ayuda del velociraptor Blue.

El “mayor” giro de la historia, es el de la trama niña Maisie Lockwood (Isabella Sermon) quien resulta ser un clón genético creado de la hija de Benjamin Lockwood (socio de John Hammond, fundador de InGen la compañía que clonó los dinosaurios en Jurassic Park) muerta en un accidente. El giro resultó bastante predecible, sin embargo, quizá esto pueda aportar algo interesante en las siguientes historias, aunque podría distar demasiado de los orígenes de la franquicia, ya que estaríamos hablando ahora de clonación humana.

Me parece que el mejor aporte de Jurassic World: El Mundo Perdido son las secuencias de acción, y por último el desenlace de la película, que nos muestra a todas las especies rescatadas de los dinosaurios liberados en una ciudad de norteamérica, por lo que podemos esperar que la próxima entrega sí logre diferenciarse mucho más de la fórmula habitual de la saga con la capacidad de iniciar en un punto con una libertad creativa más amplia para crear la trama. Así nos lo insinúan con la corta escena post-créditos en la que podemos ver unos pteranodon sobrevolando Las Vegas.