Reseña de “Un Viaje en el Tiempo” de Disney: ¿Cuál es el significado de las metáforas en esta película?

La nueva película de Disney Studios, “Un Viaje en el Tiempo” (A Wrinkle in Time), ha hecho su debút en la gran pantalla. Comienzan a escucharse las primeras impresiones de la película, que en primera instancia son un poco divididas, pero conservan una interrogante en común: ¿Cuál es el significado de “Un Viaje en el Tiempo”? La directora del film,  Ava DuVernay, destaca que la película está enfocada para niños entre los 8 a los 12 años de edad, aunque la trama puede ser disfrutada por todas las edades, ya que está cargada de bellas metáforas y mensajes aleccionadores acerca de la vida humana y nuestra eterna lucha por sabér ¿qué somos?, ¿quiénes somos? y ¿cuál es nuestro propósito en la vida? A continuación, comparto mi interpretación de esta película tras verla en el screening de prensa previo a su estreno pautado para el 26 de febrero.

“Un Viaje en el Tiempo” es dirigida por Ava DuVernay a partir de un guión de Jennifer Lee, y basada en la novela de 1962 del mismo nombre escrita por Madeleine L’Engle, su primer libro de la serie Time Quintet, que sigue a las familias Murry y O’Keefe.

La aventura de la película “Un Viaje en el Tiempo” comienza como en la vida misma, cuando se presentan los grandes cuestionamientos del ser humano: ¿Qué es?; ¿Quién?; y ¿Cuál? Interpretadas carismáticamente por las actrices Reese Witherspoon, Mindy Kaling, y Oprah Winfrey respectivamente.

Una vez que cuestionamos nuestra existencia es inevitable que se presente esa necesidad de conocer nuestro origen, de encontrar a nuestro “padre”. En la trama representan muy bien esta metáfora, cuando Qué, Quién y Cuál son las que ayudan y presionan a la adolescente Meg Murry (una joven conflictuada por el bullying de la escuela interpretada por Storm Reid) a aventurarse junto a su hermano Charles Wallace (representación de la sabia inocencia, interpretado por Deric McCabe) y su amigo Calvin O’Keefe (Levi Miller) a buscar a su padre perdido (Chris Pine) que todos creen que sencillamente abandonó a su familia.

Así es como Meg se abre camino por sí misma, con los tres regalos que le dieron las tres bellas cuestiones: el poder ver más allá de lo evidente; abrazar tus defectos; y mantenerte unida al grupo. Básicamente, tres reglas legendarias para evitar ser engañado por “aquello” que nos pueda perjudicar.

“Aquello” es la interpretación de la maldad pura en la humanidad. El enemigo que no sólo ha secuestrado al padre de Meg, sino que mantiene como marionetas a todos los que caen su sus redes. Cuando “aquello” nos consume los prejuicios se apoderan de nosotros.

Si tuviera que elegir una escena como mi favorita de la película, tendría que escoger la del tornado gigante que ataca a Meg, a su hermano y a su amigo Calvin. La única forma en la que pudieron salvarse fue atravesando la tormenta… así como en las crisis de la vida, en las que sólo te ahogas si luchas contra ellas, pero si las atraviesas te dejarán al otro lado del camino, justo donde debes estar.

Esa no fue la única de las duras pruebas a las que “aquello” sometió a los protagonistas. También los llevó a un lugar donde la rutina era “ensordecedora”. Meg entiende que para continuar debe superar la interferencia de la rutina, por más que se convierta en una zona de confort.

La tentación de los placeres es también una dura prueba. No faltarán en el camino las trampas del ego y los aduladores. Estos últimos, los peores demonios que te puedes encontrar.

Lo cierto es que así como Meg, todos estamos en la búsqueda de nuestro origen, nuestro padre, posiblemente porque tenemos la idea que comprendiendo de dónde venimos vamos a conocer nuestro propósito. Es esta búsqueda espiritual la que nos convierte en viajeros.

Cuando no existe una lucha interior y estás en sintonía con el amor (la mejor vibra de la vida), puedes “viajar” sin sufrimiento de un estado mental a otro, de un segundo a otro, de una dimensión a otra. Te conviertes en un verdadero viajero del tiempo, y no en un ser al que el tiempo arrastra y azota.

Al final, la película nos hace recordar que sea cual sea nuestro origen, no es lo que nos une al universo, lo que inevitablemente nos hace parte de él es nuestra relación con todo lo que nos rodea, incluyendo a los “viajeros del tiempo” que nos acompañan.

Como pueden ver, “Un Viaje en el Tiempo” es una película que probablemente no logre una gran taquilla que compita contra las películas de cuentos clásicos de Disney, pero que sin duda no pasará desapercibida por todas las personas que disfruten cuestionar sus vidas, apreciar de bonitas metáforas e intercambiar ideas respecto a las moralejas aprendidas. Ava DuVernay logró darle forma a un excelente título para ver y compartir en familia.

Nota acerca de la película para TV, “A Wrinkle in Time”, del 2003:

También hubo una película para televisión canadiense en el 2003 titulada “Una grieta en el tiempo” en España basada en el libro de fantasía, “A Wrinkle in Time”, de Madeleine L’Engle. Esa versión fue protagonizada por Katie Stuart, Gregory Smith, David Dorfman, Chris Potter, Sarah-Jane Redmond, Munro Chambers y Thomas Chambers. Se estrenó el 25 de abril de 2003 en Canadá y el 10 de mayo de 2004 en Estados Unidos, en la cadena de televisión ABC.